No es nada nuevo ni misterioso que, a nuestro México, la mayoría de sus gobernantes -una gran oligarquía-, lo ha estado empobreciendo; destruyendo; fragmentando; dividiendo y, por supuesto, saqueando, lastimando el corazón y las arterias de
No es nada nuevo ni misterioso que, a nuestro México, la mayoría de sus gobernantes -una gran oligarquía-, lo ha estado empobreciendo; destruyendo; fragmentando; dividiendo y, por supuesto, saqueando, lastimando el corazón y las arterias de